Entre el cielo y el mar

La vida se construye día a día… igual que prepararme para Molokai
3 junio, 2017
Un día antes del cruce a Molokai…
2 julio, 2017

A veces todo esto me parece un sueño, como si estuviera persiguiendo una aventura inalcanzable… lo pienso y mi mente me lleva de un lugar a otro, de tantos kilómetros de entrenamiento, muchos  en alberca y tantos más en otros lugares como Acapulco y Las Estacas  a las horas de trabajo de fuerza y reactivación muscular y entonces por todo el trabajo hecho durante estos meses, estoy tranquila; y  de repente aparece la ansiedad de pensar que no todo depende de mi, que hay factores que no están en mi control y mucho menos dependen de lo que yo pueda decidir, como las condiciones atmosféricas, el viento, el oleaje y entonces cierro los ojos y respirando muy profundo busco ese lugar en mi mente que me lleva nuevamente a estar en paz…

Hay factores que no dependen de mí, de lo que haya hecho o dejado de hacer y sin embargo, convierten todo el proceso en precisamente una aventura, en la cual no importa la tecnología, ni la preparación, sino que el ingrediente de incertidumbre por los factores que no dependen de mí, convierten todo esto una aventura inigualable.

El otro día, Inés mi vecina, una niña con ojos que brillan y una sonrisa increíble, con quien compartí un ratito en la alberca y el sauna, me preguntó si no me daba miedo y le dije que no, que había otras cosas que si me daban miedo … con mi respuesta ella se quedó tranquila y me dijo es que entre el cielo y el mar, vas a estar nadando tu …

Que a mis hijos se les rompa la ilusión y que dejen de tener sueños, que conforme vayan creciendo dejen de ser niños de corazón, que confundan el camino con llegar a la meta de manera fácil, que prefieran no luchar por sus sueños y que piensen que han crecido demasiado, que ya son grandes … y pierdan la ilusión y la paz que te puede dar un momento entre las olas del mar, ¡eso sí me da miedo!

Efectivamente, entre el cielo y el mar existe un lugar especial, que va más allá de todo aquello que no puedo controlar, en donde las olas revientan y los sueños comienzan, un lugar que, para mí, sigue siendo mágico… esa magia que sin importar lo que está fuera de mi control, me llena de paz…